No todo en el fútbol es malo


#1

Me gusta el fútbol desde muy pequeño. Cuando me hablan sobre la violencia del fútbol, siempre contesto que el problema no es el fútbol, sino los “animales” que se denominan aficionados. Estas aficiones sí que nos dan una lección:

http://www.marca.com/futbol/mundial/2018/06/19/5b295719468aebf25e8b460d.html


#2

Esto me recuerda a un concierto que fuí hace muchos años de Ska-P en Marinaleda, hace muchos años.

Al finalizar el concierto subió el alcalde (desde 1979 lo es) a dar unos de sus mensajes (reconozco que corto) que mis amigos y yo nos quedamos porque estábamos terminando la copa, cuando termino el discurso “invitó” a todos los presentes a limpiar… y se puso “to Dios” a limpiar, sin rechistar, sin bromas… me quedé flipao.

Ahora me acuerdo también contando esto que nada más llegar al pueblo también nos quedamos sorprendidos porque roce la acera al aparcar con la rueda y salió un abuelete de su casa a recriminarme (de buenos modales) que tuviera más cuidado que acababa de pintar la acera.

A lo mejor Putín después de los partidos hace lo mismo, “invita” amablemente a limpiar a los aficionados, a ver quien se niega y más como lo haga montado sin camiseta encima de un caballo.


#3

Para esas ocasiones especiales va montado en oso.
20180620_083116


#4

Pobre oso!!!


#5

Ese gesto no es raro… donde trabajo, durante la construcción, parte de la empresa era de una multinacional japonesa… los viernes a las 12 era zafarrancho de limpieza… salía desde el director general hasta el ultimo trabajador por la zona con sus bolsas de la basura a limpiar, a quitar papeles, residuos, colillas… todo el que estuviera alli salia a limpiar…
Educación y bien hacer…


#6

Desgraciadamente el aficionado confunde el animar a su equipo con despreciar al rival y ya no digamos al árbitro. Otros en vez de ir a terapia se desahogan en el campo.


#7

Buen pueblo!!!
Mi padre nació allí. Pero se vino con mis abuelos a Sevilla muy joven


#8

Al menos en la vieja y cristiana Europa, guardiana de valores y democracias, eso se olvidó hace mucho.
Y no digamos en nuestra querida España, donde incluso en un partido de benjamines algunas gradas se convierten en Platoon. Me gusta el fútbol, pero semejante bochorno no me puede dar más puto asco.


#9

No puedo estar más de acuerdo, por eso mis hijos juegan al balonmano. El ambiente, los valores y el comportamiento de los padres son completamente diferentes.