Visita al "laboratorio" de Mastro Livi


#1

Hola a todos:

Todo el que lea esto tiene, al menos, una afición. Y, como aficionados, tenemos referencias, iconos, “unicornios”, santuarios… Sueños, a fin de cuentas. Hace un par de semanas cumplí uno de ellos, y me gustaría haceros partícipes.

Lo primero de todo, ¿Por qué Livi? Si, está claro que es una grandísima figura en este mundillo, pero para mí, tiene un valor especial. Para empezar, no es uno de tantos cuchilleros que ahora “diversifica” porque ve el filón, no. Él siente, de manera clara, el mundo de la navaja barbera como el orgullo de su negocio. Aunque también salgan de sus instalaciones incontables cuchillos. Por otro lado y lo que es más importante, sus vídeos me inspiraron y ayudaron de sobremanera en mis inicios, básicamente porque rompían todos mis esquemas y me obligaban a pensar que había muchas vías para llegar a una buena “rasatura” y que igual las mayoritariamente aceptadas no era necesariamente las óptimas para mí. Un día veía a Lido afilar una navaja acabando en un grano sorprendentemente bajo, o ponderar las cualidades de un tipo de acero “inox”, en otra ocasión era el barbero Luigi Migni recomendando utilizar espumas de las que el forero medio calificaría como “de mierda”… Me invitaron a introducir nuevas técnicas en mis habituales rutinas de ensayo y error. Y el número de “errores” disminuyó drásticamente :wink: Así que el señor Livi se ganó un fan.

Ahora imaginaos la escena… Nana (mi novia) y yo a las puertas de su tienda/taller, dentro de un Fiat Panda de alquiler. Apoyado en el volante, estaba escribiendo algunas frases en italiano que había memorizado la noche anterior, pero que tenía miedo de olvidar por los nervios al momento… Y en esas, se abrió una puerta metálica y nos pasó por delante, con andares característicos, el señor Lido Livi, para desaparecer tras un portón. No reparó en nosotros. Nana, que tiene al Mastro más visto de lo que le gustaría reconocer :roll_eyes: , me miró sonriente. Y supongo que mi cara de tonto sería épica… Era él. Era real. Y estaba ahí al lado… :clap: :clap:

Pues vamos allá…

Abrimos la puerta de la “recepción” y nos encontramos un largo mostrador, repleto de cuchillos, y al fondo unos cristales que dejaban ver un gran taller que son embargo no me era nada familiar. Tras los amplios expositores, una señora sonriente, que se mostró aún más afable cuando, en un precario italiano, nos presentamos. Era Helena, la mujer del Mastro, a quien seguimos mientras cruzaba el portón hacia “la zona sagrada”. De repente, estaba orientado, ya conocía el lugar… Aunque fuera de verlo en Youtube :sweat_smile: En esa “plaza” pasaron muchas cosas, ¿ Verdad, @Miciez ?

Caminamos unos metros y llegamos a una pequeña “cabaña” por definirla de algún modo, se abre la puerta y, como si estuviera preparado, allí está Lido, navaja y “coramella” en ristre, mostrando los movimientos de asentado a un mozo, de nombre Giovanni, que nos acompañó durante toda la visita. Sabía hablar inglés, lo que vino bien en algunos momentos, sobre todo al principio.

Y digo al principio porque, afortunadamente, el italiano y el español son bastante similares, y conociendo determinadas palabras clave no habría mayor problema. Sin embargo, quizás producto de los nervios del momento, pasé en pocos minutos de lanzar preguntas totalmente preparadas (a las cuales me respondía con mucho más detalle y extensión de la esperada), a comunicarme con una especie de “Italospanglish” poniendo muecas como si fuera un mimo y gesticulando cual siciliano de nacimiento… El Mastro reía más que hablaba (y hablaba mucho) pero lo cierto es que nos comunicábamos con facilidad. La siguiente imagen ilustra perfectamente.

Aquel lugar era un estudio en toda regla. Una amplia mesa, un par de expositores, sofá, televisión, estufa y microondas. Full equipe. Allí trabaja en nuevas ideas, hace sus dibujos y busca inspiración. Todo, repito, con una muy acogedora estética de cabaña de madera.

En el centro de la estancia, destacaba un expositor.

Uno podía recrear la vista con varias navajas creadas por él fuera de encargo, donde se puede ver claramente “el estilo Livi”, en estado puro. También brochas y jaboneras, totalmente fieles a su mencionado estilo, es decir, predominando líneas básicas, eminentemente funcionales y de acabados toscos, con clara preferencia por los materiales naturales y, esto es una constante, materias primas de primer nivel.

Bajo estas, a media altura, varias unidades de sus últimas creaciones.

Tenía un puñado de hojas de “Grifo”, a falta de afilar y grabar. Le expliqué entonces mi predilección por ese modelo. En ese momento, Lido me comentó que le daba cierta rabia que en algunos lugares se refirieran a esa navaja como “industrial” por proceder de una chapa cortada a láser. Creo que había media docena, y me invitó a que las inspeccionara, a que comprobara que ninguna coincidía en longitud o anchura. Era algo improbable, ya que cada trozo de acero tenía que ser calentado, golpeado, vuelto a calentar, vaciado, templado… Que conste que a mí no me tenía que convencer de nada, mi Grifo me esperaba en casa. Dejo un vídeo y que cada uno saque conclusiones.

Video de Andrea Martini.

Acto seguido, se le iluminaron los ojos cuando pasamos a ver sus navajas de bolsillo. Se le ve especialmente orgulloso de ellas. Son una chulada. Insistió en que me afeitara con una de ellas en su barbería, cosa que quizás tenía que haber hecho, pero acabé declinando porque prefería continuar preguntando a diestro y siniestro. Pero repito, toda una genialidad. Cierre de seguridad, cachas prácticamente indestructibles, en monoblock y maderas estabilizadas, aceros inoxidables salvo excepciones como esta bellísima Carboinox…

Merece la pena ver el proceso de creación de estas pequeñajas. A mí me tienen enamorado :heart_eyes:

Video de Andrea Martini.

Le pregunté entonces por sus aceros, opiniones, posibles preferencias…

Como ya sabía (ventajas que tiene haber visto prácticamente todos sus vídeos) no esconde cierta predilección por su inox, le parece un material ideal para barberas. Se le escapa el motivo por el cual gran parte de los aficionados prefieren, por defecto, navajas al carbono.“Perché? Perché?” Me preguntaba. Pero yo no sabía qué contestar. Tengo clarísimo que partiendo del rwl 34 se pueden conseguir excepcionales herramientas de corte, sea un cuchillo de campo, una barbera o incluso un bisturí. No le encuentro ninguna desventaja evidente frente al k720, por ejemplo, a nivel usuario.

Pasamos a hablar de los damascos, y aquí, tras destacar la estética y el desempeño de sus damascos “industriales”, se centra en los artesanales propios, como es lógico. Y aquí volvemos a aquello de materias primas de primer nivel. Tener a Damasteel como proveedor es una garantía brutal, es un puñetero líder mundial en su segmento, pero se hace pagar.

Pero vamos al lío, vamos a los suyos…

En estos momentos, ha limitado su producción a dos tipos. Carboinox, que combina acero inoxidable con acero al carbono, y permite coloraciones extravagantes, y el Artinox, totalmente inoxidable y más uniforme en cuanto a coloración. Dependiendo de cómo se trabaje el bloque que muestro arriba, se ha especializado en tres diseños principales. El primero “strisce” consiste en franjas horizontales, básicamente. El segundo, que no he conseguido captar debidamente en la fotografía, tiene una belleza muy particular, se denomina “a placche” y el resultado estético simula, en sus propias palabras, acabados militares, con patrones propios de prendas de camuflaje. Por último, el más espectacular de todos ellos, el “ritorto”. Tremendo.

De las siguientes, la primera navaja muestra una de las cachas más trabajadas que han salido del taller del Livi, donde, una vez más, se evidencia su gusto por los materiales naturales, sin escatimar. Las franjas rojas son trozos de coral de algo más de cinco centímetros de longitud, las blancas hueso estabilizado y el bloque azul, pues lapislázuli.

Este último tipo de Damasco se merece un vídeo explicativo.

Video de Andrea Martini.

Luego, tocó echarle un vistazo a la parte más baja del expositor, donde encontrábamos cajas con conjuntos de afeitado y asentadores sueltos.

Por un lado, aunque no voy a extenderme aquí, simplemente diré que, hoy por hoy, la coramella de Livi es el asentador que más disfruto utilizando, además de terriblemente eficaz con navajas recién afiladas. Se me antoja la mejor opción del mercado como cuero/pasta únicas. Ahí es nada.

Al márgen derecho, me llamó la atención un estuche blanco. Entonces, Lido buscó algo dentro de un archivador. Nos mostró un sobre. Comenzó a sacar fotos de él. Allí estaba el Mastro, haciendo entrega de un estuche blanco idéntico (gemelo, que decían Giovanni y él) al mismísimo Papa Francisco. Con eso yo no contaba. Henchido de orgullo, se dio la vuelta y nos señaló una pared, dónde, enmarcados, había varios documentos, dos de ellos manuscritos, y la foto de una navaja. Pues bien, dicha navaja pertenece al actual Presidente de la República Italiana y los textos manuscritos son correspondencia entre ellos. Por lo visto, el presidente es usuario, ilustre usuario de navajas barberas. Por lo anterior y un par de detalles más , me temo que Livi es toda una celebridad en su zona, y más popular aún de lo que yo pensaba, tanto en Italia como en los Estados Unidos.

Pasamos entoces a la Barbería, ese lugar en el que tanto mejoraron mis afeitados, a pesar de encontrarme a muchísimos kilómetros de distancia.

Sensación muy especial el estar allí, de verdad. Pasados unos instantes de silencio y simple contemplación, comenzamos a hablar de nuestro compartido gusto por la crema Cella, de la importancia de un buen pre… Y poco más, porque hubo una interrupción. Giovanni apareció con dos piezas alargadas marrón oscuro, de unos 40 cm, y a modo de reto nos preguntó que creíamos que eran. Están sobre la mesa, cerca de una piedra azul belga pyrénées, como muchos sabréis una de mis piedras naturales de pulido favoritas, y por lo visto también del agrado del Mastro. El caso es que cuando contesté “son piezas de marfil de mamut estabilizado y serán para una navaja importante, porque son muuy largas y de ese tamaño tienen que costar varios cientos de euros” pues los italianos se miraron como diciendo “Mamma mía, que el españolito va a resultar más friki todavía de lo que parece” :rofl: . Les comenté entonces que había hecho mis pinitos restaurando y modificando alguna navaja, a la vez que pregunté a Livi por sus materiales favoritos para trabajar. El cambio de rumbo fue radical. Cogió el móvil y comenzó a mostrarme multitud de cachas que había hecho recientemente, bastante llamativas y por encargo, así que no habían aparecido ni en su página ni en sus vídeos.

Y ahí se terminó el hablar de jabones, de técnicas de afeitado, y los afilados ni los tocamos… Pasamos directamente a la zona con chicha, al “laboratorio”…

Subidón de pulsaciones. Envidia malsana viendo aquellas máquinas, aquel espacio disponible. Diabluras se me pasaban por la cabeza. Aquello tiene un potencial tremendo…

Lo increíble del caso es que a él se le veía casi tan ilusionado como a mí. Después de dar una vuelta admirando máquina por máquina, directamente se puso cómodo, se sentó frente a una mesa la que tenía un poco de todo, y hablamos sobre vaciados, sobre cómo los consigue y hasta dónde adelgaza la hoja (el full hollow utiliza tres muelas de vaciado , consecutivamente) sobre distintos tamaños de navaja, sobre la “prueba de la uña”… Todo un lujo hablar “de tú a tú” con alguien de su categoría, y de manera tan distendida, sin el menor atisbo de misticismo. Fue un buen rato, y fui yo quien avanzó a la “zona de las cachas”, viendo cómo el tiempo apremiaba. En ningún caso había esperado yo que Livi fuera a dedicarme tanto tiempo, y de tanta calidad.

Un mueble y una mesa repletos de materiales de primera. Malaquita, placas de turquesa reconstituida, fragmentos de gran tamaño de coral rojo… Ojo a los huesos de jirafa ya estabilizados con resina, sobre la mesa… Y, en la foto inferior, como ejemplo de ese cuidado son reservas por la materia prima, podéis observar una tremenda pieza de cuerno de carnero. Para poder hacer cachas de navajas grandes, necesitaban fragmentos que rondaran los 15cm. Solución, una especie africana, piezas enormes y, seguramente, un precio en consecuencia. Pero no he visto cachas de carnero como las que me mostraba en el móvil. Una pena que no se vea bien.

Y llegó la hora de irse. Había hora límite para devolver el coche :grimacing: Así terminaba una visita que había superado expectativas en todos los sentidos. Era un grande (para mí, el más grande) que me había brindado tiempo, información y una experiencia única como aficionado. Siempre estaré agradecido.

Cercano, entrañable y a todas luces hospitalario. Y no es un decir, no. Lo dejó bien claro. "Si organizáis un viaje hasta aquí varios aficionados españoles, me encargo del alojamiento" . Se toma buena nota, Mastro :wink:

Y así me despedí, con un abrazo y la cara de un niño que se fotografía con el futbolista del momento…

Como siempre, gracias por llegar hasta aquí :wink:


#2

Flipante.


#3

Me has dejado sorprendido


#4

Impresionante documental.

Muchas gracias por compartirlo con nosotros.


#5

Espectacular! Que envidia… me apunto lo del alojamiento! :joy:


#6

enhorabuena por la experiencia pablo,llevaba dias esperando este relato.gracias por compartir


#7

Gracias por compartir la experiencia. Generas pasion por la navaja y eso se transmite…


#8

Enhorabuena por cumplir uno de tus sueños y muchas gracias por compartirlo de esta manera :clap:


#9

Gracias por el relato.

Se ve que lo has disfrutado de lo lindo. Y también que él disfruta con la visita de aficionados al mundillo.


#10

Muchísimas gracias por este excelente reportaje.


#11

Que barbaridad, no hay palabras. :clap::clap::clap::clap::clap:


#12

Joder que bonito
No se me quita la sonrisa


#13

Menudo reportaje, envidia es poco… Se Le ve un tío cercano a Livi, y ese taller:heart_eyes::heart_eyes:


#14

Ya estoy viendo la conversación:

-Hoy tocaba Mad Men, no?
-No hoy toca asentado de barbera por Mastro Livi.
-:face_with_raised_eyebrow:

Sueño cumplido, ahora solo te queda ver al Mastro Raveri trabajando :laughing:


#15

Gran publicación, Pablo. Después de leerlo mi admiración por Livi es mayor. Gracias por contarnos tu experiencia. Un abrazo, amigo.


#16

Que maravilla de reportaje compañero.
Se ve que lo pasaste fenomenal, gracias por mostrar.

Un saludo


#17

Muchisimas gracias por el excelente reportaje. No soy navajero, pero se apreciar a un maestro y su arte. De nuevo gracias por compartir.


#18

Un’esperienza autentica,


#19

:scream::scream::scream::scream::scream::scream::scream::scream::scream::scream::scream:

CHAVAL, TE ODIO :joy::joy::joy::joy:

Esto no se le hace a los compañeros, me cago en tooooo. :triumph::triumph::triumph::triumph::triumph::triumph::triumph::triumph:

Que mala es la envidia Pablo. Un abrazaco.


#20

Espectacular amigo Pablo, no sabes lo que me alegra que hayas disfrutado tanto sabiendo las ganas que tenías de ir. El reportaje es fantástico, te felicito. Cuando nos reunamos para lo de “les cebolles”, ya nos enseñarás el botín que seguro te has traído. :+1::grinning: