El afilado de la navaja de afeitar. Generalidades-

Ya desde la noche de los tiempos en que los hombres para todo lo que necesitaba: cazar animales, calentarse bajo el fuego, construir cualquier objeto, precisaba cortar materiales. Con ello aparece la necesidad del afilado de la arista o filo de corte de cualquier herramienta.
Al igual que en cualquier otra cosa, hay muchos enfoques para afilar. Aquí no se va a decir, porque no se piensa, que “esta es la única manera de afilar una navaja”, pero el objetivo de lo que sigue es que pueda ayudarle a empezar y ponerle en el camino correcto para el desarrollo de su propio estilo de afilado.
Todo lo que sigue no pretende ser una guía, y mucho menos un tratado científico del afilado, es en realidad un resumen más o menos exhaustivo y rápido para dar los elementos básicos a los principiantes, para que puedan dar el salto al afeitado con barbera con más confianza y un impulso en su nueva afición, incluso para la participación en foros de discusión a la vez que un sencillo recordatorio de algún aspecto para los muy avanzados.
El aquí descrito es un proceso que se utiliza en las navajas de afeitar y para muchos usuarios funciona bien.
El afilado es una habilidad que por supuesto, se puede aprender, pero requiere paciencia y estudio. No se puede resumir páginas y páginas en unas cuantas líneas.
Este texto es el resultado de la experiencia personal de algunos y los resultados y convicciones de otros, aunque para otros usuarios de navajas de afeitar pueden ser diferentes de estos, así que todo lo que se escribe aquí no es para ser tomado como una verdad absoluta.
Finalmente, recuerde que no hay sustituto escrito para el sentido común y la observación cuidadosa, téngalo siempre presente en cualquier aspecto de la vida y por supuesto en cualquier trabajo o tarea con una barbera pero sobre todo para su afilado.

Generalidades.

El afilado comenzando desde cero.
Aunque nunca haya pasado ninguna de sus navajas por una piedra de afilar. Y el motivo es porque desconoce cuando sería el momento idóneo y porque no tiene experiencia en afilar. Si es así, solo llegado el momento en que ya no tenga duda de que la barbera no afeita bien porque su capacidad de corte sea casi nula, recurrirá al afilado.Pero esto no evita que constantemente se pregunte sobre el momento en que sus navajas necesiten, o no, un afilado.
Hay varias conceptos o términos fundamentales que se deben tener perfectamente claros de inicio:
Afilado. Es formar un filo adecuado para el afeitado usando piedras, pastas abrasivas, u otros medios abrasivos
Vaciado. Es la parte cóncava de la hoja de la navaja que se extiende desde su lomo hasta su filo, generalmente se realiza en fábrica con una piedra doble de corindón refrigerada continuamente por agua.
Afilar: es la acción de pasar la navaja sobre una piedra, pasta u otra sustancia o material abrasivo para conseguir el filo cortante deseado. Cualquiera de ellos retira y elimina el metal que se ha doblado y consecuentemente perdido su alineación en el filo. En las navajas de afeitar se suele realizar cada vez que el filo lo precisa, normalmente de una a dos veces por año dependiendo del uso de la navaja.
Los procesos de vaciado y afilado; son procesos distintos.
El vaciado da la forma de la hoja: forma de cuña, de vaciado completo, de vaciado un cuarto etc., pero no el filo.
El afilado consigue y proporciona una arista o extremo inferior de la hoja muy fina y cortante, el filo.
Las navajas vienen de fábrica listas o no, para afeitar. Las primeras con cuero o a lo sumo pasta de óxido de cromo ya afeitan, a las segundas hay que realizarlas o formarlas un filo adecuado.
Asentar: es la acción de adecuar el filo de la navaja después del afeitado. El filo de la navaja después de cada afeitado queda maltrecho y con el cuero en el asentado se corrige una y otra vez al alinear y dejar el filo listo y suave para el afeitado siguiente de la barba. Sin asentado, el filo de una navaja dura tres o cuatro afeitados suave, el resto serían un suplicio debido a los tirones del filo de la navaja al intentar cortar los pelos de la barba.
Bisel: Superficies oblicuas con respecto a las caras en la parte inferior de la hoja de la navaja, que convergen formando el filo.
Filo: Borde inferior, agudo y cortante de la hoja de la navaja
Afilar una navaja de afeitar es la operación que pretende crear un filo cortante en la hoja de esta.
El filo nace de la configuración de un bisel, bevel en inglés, que forman dos superficies planas y convergentes, el filo lo constituye la fina línea recta o arista de unión de estas dos superficies: En teoría, el filo debe converger en una capa monoatómica de metal, en la práctica a menudo el filo es mucho más grueso e irregular, aunque casi siempre estas irregularidades son inperceptibles a simple vista para el ojo humano.
En la navaja de afeitar, el filo debe ser muy agudo. El filo del mejor de los cuchillos no es igual ni mucho menos al de una navaja de afeitar mediocre.
La forma de la hoja de metal de una navaja de afeitar se ha estudiado y diseñado durante siglos para ser capaz de lograr una nitidez de corte excepcional.
El pulido de las caras de la hoja, no tiene nada que ver con el afilado, se realiza en navajas antiguas que tienen manchas o que han perdido su brillo, para ello se utilizan lijas, cremas de pulir y pastas abrasivas de distintos granos para volver a dejarlas o no con su brillo original y a poder ser sin manchas, al grado máximo de pulido se le llama pulido espejo.
Se ha definido afilar como la acción de pasar la navaja sobre una piedra, pasta de afilado u otro material abrasivo para conseguir un filo cortante. En el afilado se retira el metal que se ha doblado y consecuentemente perdido su alineación en el filo.
Como se ha dicho el afilado de la hoja de una navaja de afeitar se hace mediante la eliminación de material: se elimina una capa fina de metal en ambos lados de la hoja, de modo que devuelve el filo intacto, en otras herramientas de corte, tales como hachas, hoces o podaderas son afiladas para golpear, y para obtener el filo cortante se martillea hasta lograr uno tan fino como sea posible, ni que decir tiene, que ese no es un método que se pueda utilizar en las delicadas navajas barberas
La geometría de la hoja de una navaja de afeitar está diseñada de una manera tal que su propio lomo sirva de guía de afilado, con lo que si se apoya simultáneamente la hoja sobre el filo y el lomo, el ángulo de afilado es el correcto. En un cuchillo, sin embargo, el ángulo de afilado lo debe dar el afilador al sujetar la hoja del cuchillo con una cierta inclinación o prefijarlo mediante una guía de afilado.
Afilar un bisel primario que es bastante ancho, a mano alzada puede ser con practica una labor certera, pero afilar un microbisel de 1 mm o menos de anchura como el de una navaja barbera con absoluta exactitud es completamente imposible y deriva en un ensanchamiento prematuro del mismo bisel, lo que se traduce en un exceso innecesario de trabajo sobre la piedra de afilado. Una guía de afilar resuelve el problema y salva de esta tediosa tarea, y a diferencia de lo que se pueda pensar no devalúa la habilidad en el afilado de cuchillos, ya que una guía, es eso, una ayuda pero ella no afila, y depende de la dedicación y técnica con las manos. Así pues la guía de afilar accesorio prácticamente imprescindible en el afilado de cuchillos y otras herramientas para conseguir con precisión el angulo de afilado para un filo consistente que se puedan repetir con exactitud cada vez que reafile el cuchillo, en las navajas de afeitar no es necesaria por que la lleva incorporada en su propia hoja. Para afilar una navaja de afeitar no hay ninguna duda, la mejor y única guia de afilado es el propio lomo o colummna vertebral de su hoja.
La geometría de la navaja de afeitar se ha diseñado para ser utilizada en superficies planas de afilado,: lo que que explica el porqué de la lucha diaria y constante de los fabricantes contra la agudización de las muelas abrasivas y la de los afiladores por mantener perfectamente planas sus piedras de afilar lo que es a todas luces esencial e imprescindible.
Por lo tanto, es muy importante que el filo de la navaja barbera sea afilado convenientemente, y de la forma en que ha sido diseñada la hoja de la barbera por sus fabricantes.
Afilar, a menudo es considerado como lijar. En cierto modo, la similitud es correcta. Ambos procesos son consecuencia de la abrasión. Sin embargo, la comparación no encaja perfectamente del todo. El lijado se utiliza principalmente como medio para acondicionar una superficie, mientras que el propósito de afilar es acondicionar un filo, punto de unión donde se reúnen dos superficies.
El grano es el tamaño de las partículas abrasivas que contiene una piedra o pasta de afilado. Los papeles de lija los hay con tamaños de grano muy gruesos, que se usan para desbastar y de grano muy fino, que se usan para trabajos más finos de terminación. Se clasifican por cifras siendo más baja cuanto mayor es el grado de abrasión del papel. Es decir, el papel de lija de grano 100 será mucho más abrasivo que el papel de grano 400. Con las piedras de afilado ocurre exactamente lo mismo, las hay con el tamaño de grano muy grueso y con el tamaño de grano muy fino. En ingles “grit” vendría a ser la palabra correcta para definir el grado de abrasión,
Cuanto más abrasiva es la piedra, más metal elimina o desgasta de la hoja, por eso para quitar una mella de la hoja se usará una piedra con un tamaño de grano muy bajo, en ingles grit, muy abrasiva, ya que se trataría de eliminar mucho metal rápidamente. A medida que la piedra gana en grit, pierde en abrasión, y cambia su función en el afilado, usándose las últimas las piedras de grano fino para pulir el filo y dejarlo en óptimas condiciones.
El afilado progresivo tiene por objeto el que la mayor parte de la eliminación del acero se hace mediante un rápido afilado sobre una piedra de grano grueso o incluso muy grueso, posteriormente dicho afilado continua y progresa a través de una serie de piedras de afilar cada vez de grano menor o más fino y más lentas, que permitirán una mejor definición del filo. El número de piedras es arbitrario. Hay afiladores que utilizan muchas piedras con pequeñas subidas del tamaño de grano y quienes eligen hacer grandes saltos en cuanto a tamaño de grano se refiere.
Una regla de oro para realizar la secuencia de progresión de las piedras de afilado consiste en que la siguiente piedra de afilar a utilizar tenga aproximadamente el doble de calificación de grano de la anterior, cuanto mayor sea el número del grano, más finos son las partículas abrasivas de la piedra de afilar. La serie de piedras usadas desde el ajuste de la inclinación del bisel hasta el pulido final de la hoja se conoce como “progresión de afilado” un ejemplo puede ser: 600, 1.000, 2.000, 5.000, 10.000 y 12.000. Una vez que se ha utilizado una piedra de grano 4000, 5000 o 6000 muy poco metal se retira de los biseles de las hojas en el avance en la progresión de afilado. Si el bisel no está configurado correctamente, ahora es el momento de volver a una piedra más tosca. Imagínese que la forma de “V” del bisel no llegara a su punto optimo, y que tiene una pequeña anomalía en su área plana próxima al extremo de coincidencia o unión, después todas las piedras más finas lo que harán es afilar la zona escarpada de cada cara del bisel y no quitar el área plana en la parte inferior de la “V” por lo que la hoja nunca será verdaderamente nítida y apta para afeitarse con ella
La elección de la primera piedra de afilar en la progresión y el saber hasta cuándo debe de utilizarse para pasar a la siguiente, son aspectos ambos clave para el éxito. El afilado progresivo es una cadena secuencial: Si uno de sus eslabones es débil hará que lo sea toda la cadena.
En el afilado de una navaja de afeitar puede que sea preciso realizar todos los procesos siguientes:

1º.-Eliminación de mellas
2º.-Creación del bisel.
3º.-Afilado del filo
4º.-Acabado o terminación del afilado del filo.
5º.-Pulido del filo.
6º.-Asentado del filo.
La obtención de la nitidez de corte de una navaja de afeitar se divide normalmente en tres fases:
1ª- formación del bisel,
2ª- afilado propiamente dicho
3ª- pulido final o acabado del filo.

La inmensa mayoría de navajas de afeitar en el mercado se vende con el bisel ya formado, pero hay casos como las navajas con mellas o con fisuras, las navajas de afeitar oxidadas, y las barberas con hojas estropeadas por la muela abrasiva giratoria, en los que el bisel se debe crear de nuevo.
Esta fase se realiza con piedras de afilar de grano grueso: Normalmente, de grano 1000, e incluso 800 o inferior si el daño es extenso y se desea proceder con mayor rapidez.
La segunda fase es la que se realiza con una piedra de afilar con un grano medio: 3000, 4000, incluso también 6000. Al final de esta fase, la navaja corta, pero no es cómoda en la cara.
La tercera etapa se refiere al pulido final, y es la que se realiza con piedras de grano muy fino: 8.000-12.000 incluso superiores y sirve para pulir el filo y que este resulte cómodo y agradable en la cara del usuario de la navaja de afeitar durante el afeitado.
Miles de palabras se pueden decir y escribir acerca de cómo y cuándo pasar de una fase a otra, pero no se va hacer aquí. Los diversos métodos y escuelas tienen todas sus soluciones, y esta parte se deja como ejercicio de búsqueda, aprendizaje y experimentación del futuro afilador lector.
No necesariamente han de realizarse los seis pasos indicados antes cada vez que se afila una barbera sino que dependerá del estado en que esta se encuentre.
A continuación se indica en que consiste cada uno de esos seis pasos.
Eliminación de mellas: Cuando el filo ha sido maltratado, aparecen las mellas, como consecuencia de golpear la hoja u otras causas y a pesar de que el acero es muy duro, a la vez esa dureza le confiere gran fragilidad. Eliminar las mellas es parte del proceso de restauración de una hoja de una barbera, se suele hacer con lijas o piedras de grano grueso menor o igual a 1000 K.
Creación del bisel: Es el inicio del proceso de afilado, en una hoja sin mellas, el objetivo es crear una “preforma” del filo, creando ya el ángulo que formaran las caras del bisel, se hace con piedras de tamaño de grano entre 1000 K y 3000 K.
Afilado del filo: se considera el afilado en si o propiamente dicho, se parte de la preforma creada, el bisel al cual una vez constituido se le va afinando su arista o filo, se usan piedras entre 3000 K y 8000 K de tamaño de grano.
Acabado del filo: Constituye la fase final del afilado, el último paso en el que se va a eliminar metal pero no de manera significativa, es el que deja el extremo del bisel, el filo, con su agudeza final, se utilizan piedras de tamaño de grano 8000.K en adelante.
Pulido del filo: Con el se comienza a dar suavidad al filo, se puede hacer con piedras de grano muy fino, y de tamaño igual o mayor a 10000 K o también con pastas de afilado aplicadas sobre cuero o una tablilla de madera de balsa, generalmente este es el paso a partir del cual se inicia el afilado en las navajas que han ido perdiendo el filo con el afeitado para refrescarlo o reavivarlo.
Asentado: Fase final del pulido del filo, normalmente se realiza sobre una banda o tira de cuero. El cuero, aunque no lo parezca, es ligeramente abrasivo y de un grano extraordinariamente fino. El filo una vez afilado y pulido se pasa por el cuero para suavizarlo hasta un extremo que con piedras o pastas es imposible lograr y que lo hace agradable al pasarlo por la cara, el repetir éste paso en cada uso de la navaja hace que ese filo se mantenga de forma idónea durante más tiempo. Sin asentado, el filo de una navaja normalmente no dará más de tres o cuatro afeitados suaves, el resto serían un suplicio debido a los tirones de la navaja al intentar cortar el pelo de la barba.
Por lo tanto a la hora de afilar y dependiendo del estado del filo de la barbera puede encontrarse con los siguientes estados de la navaja.
Cuando el filo este muy maltratado y con mellas, hay que comenzar con tamaños de grano bajos inferiores a 1000 K.
Despues los granos entre 1000 K a 2000 K están bien para establecer el bisel.
Utilice los de 4000 K a 6000 K para el afilado del bisel y afilado del filo.
Seguidamente los de 8000 K a 10000K para el pulido del filo y a partir de ahí,
Pastas o piedras ultrafinas de granos superiores según sus gustos y presupuesto.
En cuanto al número de pasadas o trazos de la hoja necesarios con la piedra de cada grano no se puede precisar: “Pasadas, las que demande la navaja”.
Si está eliminando una mella, hasta que la mella desaparezca.
Si quiere hacer el bisel, hasta que esté bien marcado y perfilado. No es lo mismo hacer un bisel desde cero, que restablecer un bisel que se ha perdido en parte.
Si lo que pretende es realizar un pulido pues se va cambiando de piedras o diluyendo el barrillo sobre todo si utiliza una piedra belga Coticule hasta notar que la navaja ya no roza igual sobre la piedra y se desliza con más suavidad.
Para el que quiere iniciarse con las navajas al leer esto, quizás le parezca demasiado complicado y puede ocurrir que se desanime inmediatamente con tantos pasos o fases. Sin embargo, o por lo menos inicialmente se pueden reducir estas fases a solamente tres: bisel, pulido, y asentado, utilizando únicamente tres piedras de afilado.
Piedra de grano grueso
Esta piedra tiene dos funciones muy importantes.: establecer el bisel y reducir el tamaño de los arañazos que persisten de la piedra de rectificado. Aquí lo más recomeindable es una piedra sintética al agua de grano 800 aunque esta sera aún mejor elegirla de grano 1000.
Las piedras combinadas que traen un tamaño de grano diferente por cada cara, son una alternativa económica cuando se empieza y todavía no se tiene claro que sistema de afilado terminara adoptando. Pero tienen un inconveniente por el que se desaconseja la compra de estas piedras; Es el claro riesgo de contaminación o mezcla entre los granos de ambas caras con el perjuicio que supone en el afilado.
Entender el propósito y sentido de afilar de las barberas No consiste simplemente en que las navajas corten sino en que dejen la superficie como reflejo del afilado que se ha realizado, y es en este punto, en el que muchos afiladores que se creen más profesionales, tropiezan. Sorprendentemente un acero pulido como un espejo no es necesariamente sinónimo de un filo perfecto. La calidad y destreza demostrada en el afilado se representa por la finura que pueda alcanzar el punto en el que convergen las superficies del dorso y amberso del bisel de afilado de la hoja la punta de esta convergencia es la que forma el verdadero filo (dorso + anverso = filo) de la navaja.
En esta categoría se debe incluir otra piedra de gran importancia, la de grano 2000 en sintéticas o la Aoto en piedras naturales japonesas. Tras el uso de la piedra de grano 1000, se debe suavizar el corte producido sobre el acero con una piedra de grano en torno a 2000. Esta piedra aporta una gran ventaja en la transición a la siguiente piedra más fina eliminando arañazos profundos. Tambien se prodria utilizar una de grano 3000 pero ya es demasiado fina y lenta para la transición o para el corte en la preparación inicial de las caras del bisel.
Para lograr esto siempre hay que considerar varios factores: La delicada estructura del acero que se afila. La calidad y pureza de la piedra que se use en el afilado, la experiencia y conocimiento que se vuelquen en el proceso y no menos importante, la generosidad humana que se posea. Quienes hayan deseado abandonar la mediocridad en sus trabajos, habran descubierto la diferencia entre una navaja que corta y una que esta afilada.
Piedra de grano medio
Esta es posiblemente la piedra menos necesaria de todas ellas pero cuando se quiere elevar el nivel de calidad de los afilados se convierte en un pilar fundamental del proceso. Basicamente, se puede decir, que afilar es frotar una superficie de acero contra un material abrasivo que lo pueda cortar, sin descartar otros sistemas de afilado, aquí se trata básicamente el de las piedras al agua. Y a continuación hay que decir, que ese corte sobre el acero se va desarrollando a través de partículas abrasivas de diferentes tamaños hasta llegar al pulido del metal.
Cada tipo de grano en cada piedra que se usa deja una superficie o perfil rugoso en el metal, ya sea el dorso o anverso del bisel. El aspecto de la punta que forman esas dos superficies (dorso+anverso=filo) se reflejara en el tacto de la piel. Si se mira el filo de la navaja con un microscopio se puede ver que en realidad tiene una imagen semejante a una hilera de puntas o microdientes de un aspecto similar a vvvvv, el objetivo es reducir el tamaño de esas puntas o microdientes y suavizarlo tanto como sea posible para que llegue a ser homogéneo y de un aspecto similar a ------------- es decir una linea recta… La eliminación de los arañazos o rayones dejados por las piedras de la superficie de (dorso+amberso=filo) es comparable al trabajo de pintar una pared, si hay un color o tono diferente bajo el color que deseamos establecer, tendrá que utilizar mas capas o tonos progresivos para evitar que se transparenten los colores del fondo del mismo modo sucede con los arañazos y rayones.
El dilema surje cuando se decide pasar de cortar ese metal con una piedra de grano 1000, por ejemplo, a un grano 10.000. ¿Que ocurre? La consecuencia es un filo con cierto porcentaje de su superficie pulida pero con profundos arañazos que no se han podido eliminar o suavizar, lo que equivale a un filo irregular con la punta poco fina. Al mismo tiempo se requiere un mayor esfuerzo para que el metal adopte el perfil que deja el grano 10.000, más tiempo de trabajo y mayor desgaste de la piedra de grabo 10.000. Ni que decir tiene que en ese caso si además se trata de completar el afilado con cuero y pasta abrasiva (oxido de cromo), esta, es una tarea estéril y obsoleta y lo unico que consigue es sacar brillo al metal, al pulirlo de esa manera parece que corta mucho al principio pero en seguida pierde su capacidad, porque en realidad lo que esta haciendo la pasta es redondear el filo.
Esta es brevemente la explicación que recae sobre la necesidad de la introducción de una piedra intermedia antes de pasar a piedras de afilado de terminacion o acabado para el asentado del filo. Si se elude el uso de esta piedra intermedia, conseguirá que sus navajas corten con eficacia pero a un nivel de suavidad muy inferior a lo que seria un afilado academicamente ortodoxo.
Dependiendo del juego de piedras que se desee tener, escoja esta piedra de grano entre 3.000 y 6.000.
Piedra de grano fino
A diferencia de lo que se creía durante mucho tiempo, esta piedra no es la que define la calidad del afilado, si no lo que define es la calidad del el proceso anterior seguido a ella y la habilidad que se tenga para aplicar la técnica. Por eso reiterar la importancia de la sucesión de tamaños de granos que se ha empleado hasta este punto.
En muchos manuales se puede leer que el afilado consiste en hallar la combinación perfecta entre piedra y acero. Esto quiere decir que una misma piedra de afilado no va a responder con el mismo resultado ante todos los tipos de acero, y solamente la experimentación y la sensación del usuario al afilar podrá determinar cual es esa combinación o matrimonio bienvenido. Cuando se trata de aceros occidentales, el dilema se resume bastante porque hoy en día las navajas occidentales de calidad suelen traer hojas con un tipo de acero muy similar o parecido. Con estos aceros, no es difícil acertar usando piedras sintéticas, casi todas funcionan bien y el emparejamiento ideal dependerá mas del gusto del usuario por el comportamiento de la piedra que por el corte que realice esta.
Con los aceros y piedras naturales japonesas el problema se multiplica con las piedras de acabado. Hay mucha diferencia entre los distintos aceros forjados a mano y las piedras obtenidas de diferentes canteras. Lo ideal seria que a la hora de adquirir una navaja, el vendedor o el propio artesano, comunicase cual es la piedra natural más adecuada para ese acero en particular, o mucho mejor, tener la oportunidad de probar la piedra in situ, pero para esto habría que darse una vuelta por Japon.
Las piedras naturales tienen un coste muy elevado, sin embargo al iniciarse, no es imprescindible gastarse una fortuna para tener una piedra de acabado o grano muy fino. Hasta ahora se han comentado varias piedras dando por hecho que las buscará sinteticas, si se lo puede permitir, seria ideal que esas mismas piedras las consiguiera naturales cuando trabaje con aceros de alta calidad para llegar a un afilado exhaustivo.
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La piedra fina que se use sera la responsable del afinado o pulido del filo. Esta función se produce al suavizar el punto de encuentro entre las dos caras del bisel dejándolo tan fino y pulido como sea posible.
Al afilar una navaja de afeitar, independientemente de si usa piedras de afilar, piedras naturales o película de pulido, debe usar una estrategia que comience en un nivel de abrasión grueso que vaya progresando hacia un nivel más fino. Cada parte de la progresión requiere que la navaja gane el máximo que la piedra puede dar antes de pasar a la siguiente. En resumen, si comienza con una piedra de grano 1000, pase a un grano 4,000, despues a 8,000 y siga con la 10,000, y así sucesivamente.
El proceso de afilado puede llevar años para dominarlo. Si bien es posible que pueda lograr un filo “listo para afeitarse” en ingles “shave ready” después de un poco de práctica, le llevara mucho más tiempo lograr “su” filo. Aqui se repasan las técnicas básicas que han demostrado funcionar para todos.
Descargo de responsabilidad: las técnicas de afilado reveladas en este artículo son opiniones genéricas. Hay muchas otras formas de afilar una navaja de afeitar y se aceptan todas las técnicas.
El proceso de afilar una navaja de afeitar es un proceso simple pero requiere las “3 P” del afeitado húmedo. ”Paciencia, práctica y perseverancia". Todas las habilidades requieren práctica y afilar una navaja no es diferente. No importa cuánto gaste en su equipo, necesitará mucha “práctica” antes de conseguir una barbera con un filo digno para afeitar. Afilar una navaja de afeitar es un proceso muy tedioso y requiere mucha “paciencia”. Puede fallar varias veces mientras aprende y domina la habilidad del afilado, así que ahí es donde entra en juego la “perseverancia”.
Recuerde que el objetivo de afilar una navajade afeitar es hacer que el extremo inferior de la hoja, el filo sea tan plano y delgado como sea posible pero sin comprometer la integridad estructural. Si no se afila lo suficiente, los pelos de su barba tirarán y tirarán mientras se afeita lo que resulta muy desagradable y si se afila demasiado, se producirá un filo de alambre que deberá eliminarse igualmente.
Despues de esta introdución básica lo mejor es seguir aclarando y ampliando conceptos, empezando desde el principio.
Trabajar con navajas de afeitar dañadas arroja otro bucle en la ecuación. Un “filo dañado” sería uno que tenga mellas, óxido o un bisel desigual. Estas navajas de afeitar pueden requerir más herramientas y más paciencia. Es muy importante evaluar las navajas de afeitar dañadas antes de repararlas. Si el daño es severo, es hora de tomar la decisión de si la navaja de afeitar es o no rescatable. Afilar navajas de afeitar severamente dañadas puede llevar horas repararlas. Siempre consulte a un experto si no está seguro de cualquier reparación.
Bien, ya puede sacar su equipo, ¡afile algunas navajas de afeitar!

Conclusión:
A medida que avance en sus esfuerzos de afilado, encontrará su propio método particular que encontrará que funciona para usted. No sea tímido al compartir sus resultados. El viejo dicho de que hay muchas maneras de desollar a un gato es muy cierto cuando se trata de afilar una navaja de afeitar. Mientras esté satisfecho con los resultados y logre afeitarse de manera agradable, tendrá éxito.
Después de esta introducción básica lo mejor es que vaya aclarando y ampliando conceptos, empezando por el principio.

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