Espesor o grosor del cuero del asentador para navajas de afeitar

Espesor o grosor del cuero del asentador.
Lo que verdaderamente influye en el asentado es la superficie del cuero, por lo que en principio, el grosor del mismo no es primordial y por lo tanto más espesor no supone ninguna ventaja.
El inconveniente que presentan los cueros delgados, es que se pueden estropear más fácilmente ante cortes accidentales o ralladuras. En los cueros de más grosor, se puede lijar la superficie dañada por un corte poco profundo o rayón y así reparar el asentador para poder seguir usándolo. En los cueros demasiado finos, se corre el riesgo de inutilizarlo totalmente con esos mismos cortes o rayones.
Ademas el cuero fino tiende a curvarse levantándose por los bordes y dejando el centro hundido, esto sucede en cueros muy finos, en cueros de algo de más de 2.5 – 3 mm ya no ocurre. Aunque si el cuero es fuerte, aunque sea fino no suele tener este problema. Como ya se ha dicho lo realmente importante es la superficie del cuero. También hay usuarios que piensan que los cueros con 1.5 mm y hasta 2.5 mm de grosor son mejores ya que tendrán mayor elasticidad y no serán tan rígidos.
La mayoría de los curtidos de vacuno tienen unos 3 mm de grosor. Lo que viene a ser lo mismo que el grosor de un cinturón de vestir. Con ese grosor, tanto si el cuero es muy rígido, como si es algo más flexible, suele resultar muy estable cuando se asienta la navaja. Con menor grosor será más fácil cortar el cuero de forma accidental.
Desde la perspectiva de la elasticidad un cuero fino, más elástico como el de potro, puede garantizar un buen contacto de todo el filo de la barbera, pero se debe tener cierta habilidad en su manejo, por lo que normalmente los usuarios se encuentran más cómodos con grosores mayores.
Cada cuero tiene sus peculiaridades o utilidad y como bien dicen los expertos lo que importa es la superficie y que esta sea de su agrado.
En los cueros de doble superficie o con los dos lados útiles: El cuero de tipo duro, grueso y de superficie áspera es el idóneo para reavivar el filo.
Para una mayoria de usuarios el cuero curtido al cromo grueso firme y suave es el apropiado para asentar la barbera. Y por ejemplo el cuero de canguro muy delgado, extremadamente suave es el adecuado para darle el suavizado final a la navaja. Por lo tanto todos ellos son buenos y cada cual cumple con una finalidad.
Cada tipo de cuero sin embargo es totalmente distinto en estabilidad a la torsión o reviramiento y eso es lo que se debe evitar, sea el tipo de cuero que sea lo que hay que comprobar es que no se reviré o curve, un cuero delgado de 1.5 mm de grosor curtido al cromo sería como un chicle, se estiraría y revirara de tal manera que no tendría sentido asentar una barbera en él, como mínimo deberá tener ente 3,5- 5 milímetros de grueso.
Lo que verdaderamente influye en el asentado es la superficie del cuero, por lo que en principio, el grosor del mismo no es primordial y por lo tanto más espesor no supone ninguna ventaja.
El inconveniente que presentan los cueros delgados, es que se pueden estropear más fácilmente ante cortes accidentales o ralladuras. En los cueros de más grosor, se puede lijar la superficie dañada por un corte poco profundo o rayón y así reparar el asentador para poder seguir usándolo. En los cueros demasiado finos, se corre el riesgo de inutilizarlo totalmente con esos mismos cortes o rayones.
Un cuero como la vaquetilla con un curtido vegetal con una medida de 1.5 mm de grosor tiene poca rigidez y se levanta en los bordes, pero sin embargo si es de 3,5 a 5 mm de grosor, como el del curtido al cromo lo más seguro es que sea una piedra y se obtendría el mismo efecto que con un cuero rígido y prensado.
De una piel solo sale una flor y el resto son serrajes, muchas veces con la superficie artificial, hecha con prensas, planchas calientes, y productos químicos, se obtienen cueros muy rígidos y aúnque la superficie sea suave los bordes destrozan el filo de la barbera.
Por todo lo anterior no resulta facil establecer el espesor ideal, lo ideal es encontrar un compendio de grosor y elasticidad lo suficientemente firme como para que el cuero respete su plano, en la superficie a asentar.
También se ha de tener presente que cada piel tiene un comportamiento distinto en cada tipo de asentador ya sea un asentador de ballesta, de correa o de paleta.
Un cuero demasiado rigido o demasiado fino no deben suponer ningun problema mas alla del aprendizaje de usar ese cuero en concreto. A mayor grosor o rigidez es menos necesaria la tensión, tanto en el asentador de correa colgante que se le da a mano y en el momento, como en el de ballesta, que se le pone una sola vez y hasta que el cuero no se da de si no es necesario volver a ajustarla. En un cuero fino, por delgado, es necesario aplicar mayor tension al asentador para que funcione bien y no redondee el filo. Asi cuanto más fino sea el cuero mas cuidado habrá que tener para no redondear el filo, sobre todo en los de correa colgante pero ha de tener en cuenta que no hay que tensar el cuero con la misma fuerza como si estuviera sujetando un toro bravo.
No es verdad que en los asentadores de correa sea más fácil cortar un cuero fino que uno grueso, la cuestion esta en darle la tension correcta, que no coincide con la maxima. Asi un corte en el cuero que profundice un par de milímetros es ideal para cualquier espesor del mismo, ya que a no ser que se rebaje ese par de milimetros en toda la longitud del asentador esa zona siempre va a quedar mas hundida y no va a asentar como deberia.
Cada piel ha de estar en concordancia con su superficie que es la que cuenta y por donde se pasa el filo de la barbera. En definitiva el grosor del cuero.depende de cada piel-curtido, y el grosor no es lo que importa si no la superficie del mismo.
En resumen: Independientemente del grosor, si el cuero es bueno, el asentador funcionara bien y aunque teoricamente, el cuero se da de si con el tiempo y el uso, cuanto mas grueso sea el cuero, en principio, más se alargara su vida util
Los asentadores más gruesos, sobre todo si son de cordovan o Shell cordovan, tienen un precio mucho más elevado porque se obtienen de pieles de animales de más edad y porque el proceso de curtido será también más costoso.
con un curtido vegetal con una medida de 1.5 mm de grosor tiene poca rigidez y se levanta en los bordes, pero sin embargo si es de 3,5 a 5 mm de grosor, como el del curtido al cromo lo más seguro es que sea una piedra y se obtendría el mismo efecto que con un cuero rígido y prensado.
De una piel solo sale una flor y el resto son serrajes, muchas veces con la superficie artificial, hecha con prensas, planchas calientes, y productos químicos, se obtienen cueros muy rígidos y aúnque la superficie sea suave los bordes destrozan el filo de la barbera.
Por todo lo anterior no resulta fácil establecer el espesor ideal, lo ideal es encontrar un compendio de grosor y elasticidad lo suficientemente firme como para que el cuero respete su plano, en la superficie a asentar.
También se ha de tener presente que cada piel tiene un comportamiento distinto en cada tipo de asentador ya sea un asentador de ballesta, de correa o de paleta.
Un cuero demasiado rígido o demasiado fino no deben suponer ningún problema mas allá del aprendizaje de usar ese cuero en concreto. A mayor grosor o rigidez es menos necesaria la tensión, tanto en el asentador de correa colgante que se le da a mano y en el momento, como en el de ballesta, que se le pone una sola vez y hasta que el cuero no se da de si no es necesario volver a ajustarla. En un cuero fino, por delgado, es necesario aplicar mayor tensino al asentador para que funcione bien y no redondee el filo. Así cuanto más fino sea el cuero mas cuidado habrá que tener para no redondear el filo, sobre todo en los de correa colgante pero ha de tener en cuenta que no hay que tensar el cuero con la misma fuerza como si estuviera sujetando un toro bravo.

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Gracias

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